La guía del caballero del siglo XXI

El ABC de la moda masculina de ayer, adaptada al hoy
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Hardy Amies (Foto: Getty images)  -  (Foto: Hardy Amies (Foto: Getty images))

 

"El traje es una segunda piel, pero con bolsillos" o "El estilo significa saber interpretar la moda vigente con personalidad y, para adquirirlo, uno debe dar la impresión de ser absolutamente feliz" son algunas de las frases que nos regaló, hace más de 40 años, Hardy Amies, creador de El ABC de la moda masculina, un libro que enseñó al hombre cómo adaptarse a los tiempos modernos en los años 70 con la revolución del pret-a-porter. Hoy revisamos esta guía de estilo y la adaptamos al ritmo frenético de la moda del siglo XXI. Checa los dos and don'ts:

1. Los sombreros son para protegerse del calor, úsalos únicamente en el exterior.

2. Un auténtico caballero debe llevar siempre al día su corte de pelo y la barba (en caso de tenerla) perfectamente cuidada y recortada. Es recomendable escoger un estilo natural y favorecedor para mantenerlo más tiempo.

3. Las camisas son perfectas para todas las estaciones del año, apuesta por el lino en los meses de más calor y el algodón para enfrentarte al frío. Lo correcto es llevar todos los botones abrochados, aunque no lleves corbata. “Si llevas más de tres botones abiertos en tu camisa no pretendas que hable contigo”, dijo Tom Ford.

4. Es fundamental tener ropa casual para tu tiempo libre, t-shirts y pantalones de algodón por ejemplo. Recuerda que casual no quiere decir descuidado.

5. Dicen que los accesorios deben ser lo más caro y, ¡que razón! Mezcla un look low cost con unos buenos zapatos y corbata y conseguirás un resultado perfecto. Nunca lo intentes a la inversa, un buen traje con unos zapatos baratos arruinarán tu imagen.

6. Los pequeños detalles te harán en el rey del estilo. Completa tu outfit con corbatas, mancuernillas y demás elementos que te harán destacar.

7. Procura evitar las bermudas o shorts, un caballero no muestra las piernas a menos que se encuentre en una ciudad junto al mar.

8. Finalmente, la naturalidad es la regla principal. Nunca pretendas comportarte como otra persona, en tu propia personalidad reside la elegancia. No olvides que tú eres quien tiene que llevar la ropa, nunca la ropa puede llevarte a ti. Debes estar cómodo con lo que vistes, si es al contrario los demás lo notarán y conseguirás un efecto negativo.

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