Yoko Ono, la debilidad de John Lennon

Te contamos sobre la fascinación que ejercía Yoko sobre Lennon.
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Especial  -  (Foto: Especial)

De los cuatro Beatles, John Lennon era el más interesado en el arte contemporáneo. Surgido de una familia de clase trabajadora, desde su adolescencia, se aficionó al dibujo y posteriormente estudió en el Liverpool College of Art. Ya siendo famoso visitaba –cuando le era posible- galerías de arte y exposiciones.

El 9 de noviembre de 1968, unos meses después de haber editado “Revolver”, el álbum más experimental del cuarteto hasta ese momento, John fue a la Índica Gallery en Londres donde Yoko Ono, una artista japonesa entonces desconocida, exhibía su arte conceptual. John Dunbar, dueño de la galería los presentó. Según esta versión, Lennon vio una escalinata en cuya cima había un catalejo. Subió los peldaños, se acercó al lente y vio la palabra “YES”.

Supuestamente, Yoko no había oído hablar de los Beatles y trató a John como a cualquier persona desconocida, lo que acicateó la curiosidad del músico quien quiso saber más de esa enigmática mujer de cabello y atuendo negros que lo encaminaba al semi desconocido mundo del arte avant-garde.

Lennon por entonces estaba casado con Cynthia Powell y tenía un hijo, Julian. Sin embargo, la fascinación que ejercía Yoko sobre él creció al grado de que él y su esposa decidieron en principio, vivir separados y divorciarse posteriormente.

John encontraba fascinante a Yoko. Sus extravagancias como cantar (o gritar) metida dentro de una bolsa; colocar en una exposición una pared a la que la gente podía insertar clavos, entre otras cosas, impulsaron al Beatle a desear compartir su vida con ella y a incluirla en su propio arte. La canción “Julia” incluye la frase "Ocean child calls me," en referencia a la ortografía japonesa para Yoko. En el llamado “Álbum Blanco”, Lennon permitió a esta mujer intervenir en el tema “Revolution No.9”.

 El 8 de noviembre de 1968, Lennon se divorcia. Graba con Yoko el álbum experimental Unfinished Music No. 1: Two Virgins, controversial no sólo por su extraño contenido, sino porque en la portada aparece la pareja de frente y de espaldas, completamente desnudos. Sus compañeros del cuarteto no vieron con buenos ojos ni la relación, ni su esfuerzo como solista por lo que iniciaron una campaña pasiva-agresiva contra Yoko.

El 20 de marzo de 1969 en Gibraltar se casa con la artista oriental, iniciando una serie de actividades en conjunto como la famosa protesta Bed-In for Peace, en la cama de una habitación de hotel en Amsterdam, donde compone y graba “Give Peace a Chance”. Posteriormente compone e incluye como repertorio Beatle “The Ballad of John and Yoko”. Fue tal el apasionamiento que, el 22 de abril de 1969, el músico cambió legalmente su nombre por el de John Ono Lennon.

“Let It Be”, el último disco editado (no grabado) por los Beatles, fue un proyecto que impulsó McCartney que incluiría una película en la que Lennon forzó la aparición de su esposa, ante el desagrado de sus colegas. El desprecio infringido a su esposa por parte de sus compañeros, más la inconformidad de haber contratado a Allen Klein para manejar sus finanzas y al productor Phil Spector, propiciaron la separación de Lennon del grupo.

John emprendería una nueva vida con Yoko en el edificio Dakota en Nueva York; impondría su presencia en la Plastic Ono Band; la integraría a todos sus proyectos musicales o de cualquier tipo. Se separó un corto tiempo de ella, que se conoce como “el fin de semana perdido”, en el que se fue de juerga con el cantante Nilsson y una mujer llamada May Pang pero regresó con Yoko para tener un hijo con ella y pasaría 5 años alejado de la música, según sus palabras: “para hacer pan y cuidar de Sean”.

Double Fantasy (Geffen, 1980) fue su álbum de regreso. Estaba tan entusiasmado que siguió grabando temas adicionales. La noche del 8 de diciembre de 1980, a las 10:50 PM regresaba con Yoko del estudio y, antes de entrar al edificio Dakota, Mark David Chapman, -a quien horas antes había autografiado su nuevo disco- se colocó en posición de tiro, con las piernas flexionadas, la pistola en la mano derecha, sostenida por la izquierda y disparó cuatro veces sobre John Lennon que sería declarado muerto a las 23:07 de esa noche. Murió en los brazos de Yoko Ono, la mujer que más amó en la vida.

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