La “otra cara” de Felipe de Edimburgo - Parte 2

Conoce más sobre el eterno acompañante de la Reina Isabel.
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Amor a primera vista

En 1939, el rey Jorge VI y la reina Isabel recorrieron el Royal Naval College. Felipe fue el encargado de escoltar a sus dos hijas, Isabel y Margarita, que eran primos lejanos a través de la reina Victoria. Isabel, con 13 años de edad, se enamoró de Felipe y por esto comenzaron a mandarse cartas durante 7 años. Mientras tanto Isabel demasiado caso de otros pretendientes, ella lo esperó hasta su regreso de Asia en 1946.
 
Se desconfiaba de Felipe, un joven que pertenecía a una rama marginal y empobrecida de la realeza europea, estrechamente vinculada a la Alemania nazi. Se empezó a describir a Felipe como un verdadero caballero inglés y que lo único que quería era cuidar a la reina. Pero cuando llego a Inglaterra no tenía un solo centavo a su nombre.

En el verano de 1946, Felipe le pidió al rey Jorge la mano de su hija. El rey estuvo de acuerdo, siempre y cuando se comprometieran de manera oficial una vez que Isabel cumpliera 21 años. Para poder hacerlo como se debe Felipe tuvo que renunciar a sus títulos reales griegos y daneses, adoptó el apellido Mountbatten de la familia de su madre, y se convirtió en súbdito británico.

El consorte

En 1952, el príncipe Felipe había sido ascendido a Comandante y estaba dispuesto a seguir su carrera naval, sin embargo su carrera militar llegó a su fin cuando el rey Jorge VI murió en febrero de 1952. Felipe fue quien le dijo a la princesa Isabel sobre la noticia de la muerte de su padre. En 1957, se le concedió el estilo y el título de príncipe de Reino Unido y sería reconocido como "Su Alteza Real el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo".
 
Él es el miembro masculino de más edad de la familia real británica. Desde 1947 Felipe ha recibido 17 nombramientos diferentes y decoraciones en la Comunidad, y ha recibido 48 por Estados extranjeros. Debe caminar cuatro pasos detrás de su mujer, y tiene que llamarla Mam (señora), como lo indica el protocolo, en la vida de Isabel II. A partir de ese momento se convirtió en su compañero constante, tanto en la vida pública y privada de la reina. Así fue como se convirtió en los ojos y oídos de la Reina.
 
¿Infiel?

El príncipe se molestó cuando en el día de la coronación la Reina decidió continuar con el apellido Windsor que llevaba su familia desde 1917, pero en 1960 se acordó que los miembros más jóvenes de la familia real se llamaran Mountbatten-Windsor. Tal vez fue ése el comienzo de una crisis matrimonial que alcanzó su punto culminante entre octubre de 1956 y febrero de 1957, cuando el duque de Edimburgo emprendió un largo viaje en solitario y empezaron a proliferar los rumores sobre sus supuestas infidelidades, siempre desmentidas por sus amigos.

Felipe ha sido relacionado con mujeres siempre más jóvenes que él. Se dice que Felipe se aburría terriblemente con todas las obligaciones de la realeza, todos esos compromisos formales y apretones de manos y que eso no era lo suyo. Desde aquella época se le han atribuido amantes como Daphne du Maurier, cuyo marido trabajaba en la oficina del príncipe, la dueña de un cabaret y amiga de la infancia, Hélène Cordet, madre de uno de sus ahijados, y Pat Kirkwood, una estrella de musicales. Además entre ellas destacan una princesa, una duquesa, dos condesas, además de otras damas con o sin título, muchas de ellas vinculadas al mundo de la equitación.

Escándalos

Dentro de su familia, Felipe ha intervenido a menudo en las relaciones personales, lo que ha dado lugar a conflictos. En 1981, presionaron a su hijo Carlos para que se casara con Diana o que de una vez la dejara.
 
Cuando los Príncipes de Gales decidieron divorciarse la Reina y Felipe organizaron una reunión para buscar que se reconciliaran, pero no tuvo éxito. Se dice que Felipe le escribió a Diana, expresando su decepción por las relaciones extramaritales de Carlos. Sin embargo, a Diana de Gales la puso en su "lista negra" por el día en que habló en televisión de sus affaires extramatrimoniales, y a Camilla Parker-Bowles, duquesa de Cornwall, tampoco la tolera, por lo que el príncipe Carlos es quien menos afecto recibe de su padre.
 
Cuando Diana murió en 1997 Felipe participó en su funeral, caminando con sus dos nietos en el cortejo fúnebre. En los próximos años, Mohamed Al Fayed, cuyo hijo murió también en el accidente, afirmó que el príncipe Felipe había ordenado la muerte de Diana y que el accidente fue un montaje. La investigación sobre la muerte de la Princesa de Gales en 2008 concluyó que no había pruebas de una conspiración.


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