Las 5 mejores clavadas en la historia del Slam Dunk

Tras el triunfo de Glenn Robinson III en el Slam Dunk 2017, nos quedamos con ganas de más clavadas. Aquí, cinco que cambiaron la historia
Vuela, vuela...
Air Jordan  Vuela, vuela...  (Foto: Cortesía)

El pasado fin de semana, en una peleada y creativa justa, Glenn Robinson III (Indiana Pacers), logró pasar por encima del aro y retar las leyes de la gravedad para vencer a Derrick Jones Jr. (Phoenix Suns), levantando así el trofeo a la mejor clavada del Slam Dunk Contest de 2017. Y aún emocionados por la espectacularidad del All-Star Weekend 2017, nos dimos, literal, una clavada en las cinco dunks que creemos son el ejemplo perfecto de la belleza en el aire.

Michael Jordan (1988)
Venció a Dominque Wilkins. Recibió una calificación perfecta. Creó una imagen icónica que hoy sirve como logotipo de su marca...no se puede negar que éste es el momento más reconocido de la carrera de la mayor leyenda, Michael Jordan y tampoco se puede negar que aquí, todos nos enamoramos para siempre del Slam Dunk. No hay mucho qué decir cuando su majestad domina el aire...


Dee Brown (1991)
Cuando tienes enfrente a una leyenda de las clavadas como Shawn Kemp y no sudas, es porque algo está por pasar. En 1991, en Charlotte, todas las apuestas estaban a favor del ídolo de los Seattle Supersonics, pero bastó que Brown, entonces jugador de Boston, pisara la duela para cambiar las miradas y los lentes a su favor.
Sin mirar, con el aro tatuado en su mente, y con mucha seguridad Dee nos dio un dunk memorable.


Vince Carter (2000)
Oakland enmudeció y el mundo también cuando en la duela Carter tomó el balón y nos enseñó que el aire también se puede conquistar 360 grados que separaron a los mortales de uno de los mejores clavadores de la historia de la NBA, el cual se encargó de transformar la Oracle Arena en un libro de historia abierto, dispuesto a registrar el momento más mágico de las dunks. Improvisación pura que alcanzó el status de leyenda.


Jason Richardson (2004)
Una verdadera leyenda del Slam Dunk, Richardson se alzó como campeón en 2002 y 2003. Curioso que sea un año después de su bicampeonato cuando dejó su mejor legado en el mundo de las clavadas: una retacada que usó poder e imaginación, así como un peculiar jugueteo con sus piernas, que le valió terminar con la grada de pie, despidiendo a un ídolo del arte del Dunk.


Aron Gordon (2016)
Da lo mismo si te dan la corona o no cuando la historia tiene un lugar reservado para ti y Aaron Gordon aprendió dicha lección el año pasado, en el mayor robo de la historia del Slam Dunk. Tras dejar al público de Toronto con la quijada en piso, todos esperaron que Gordon fuera el mejor calificado gracias a su pequeño salto por encima de la mascota de su equipo, Orlando. Pero la gracia de la clavada está en las manos...mucho ojo, que ahí se escribió un legendario 'dunk'.

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