Las 6 fotografías que cambiaron la historia del mundo

Estos momentos nos permiten entender cómo fotografiar se convirtió en una necesidad cotidiana.

La caja del alquimista

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Camera obscura
Camera obscura  Camera obscura

Obra: Manuscritos (Adojuhr, s. XVI)
Lugar: Ishbiliya (Sevilla), Al-Ándalus, s.XI

"Se toma un cuerno de unicornio, se aguza por la punta, y con él se practica un pequeño orificio sobre cualquier superficie refulgente. Por ahí podrán pasar, comprimiendo su esencia, personas, objetos y lugares, que deberán ser guardados cuidadosamente en una caja, donde permanecerán por la eternidad”, escribió el alquimista árabe Adojuhr.

Sus manuscritos estaban poblados de símbolos y frases incomprensibles. Sin embargo, destaca esta “caja mágica”. El principio, llamado cámara oscura, ya existía en textos de Aristóteles pero, tras la destrucción de la Biblioteca de Alejandría, la Edad Media implicó que ciencia y magia ocuparan un mismo espectro. Fue hasta el s. XV que se le dio uso como herramienta auxiliar para el dibujo, apareciendo en manuscritos de da Vinci. Más tarde, fue Giovanni Battista Della Porta quien añadió una lente para mejorar la claridad .

Escribir con el sol

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La cour du domaine du Grase (Joseph Nicéphore Niépce, 1826)
La cour du domaine du Grase (Joseph Nicéphore Niépce, 1826)  La cour du domaine du Grase (Joseph Nicéphore Niépce, 1826)

Obra: La cour du domaine du Grase (Joseph Nicéphore Niépce, 1826)
Lugar: Saint-Loup-de-Varennes, Francia, 1826/1827

La luz del sol incidió durante aproximadamente 8 horas en una placa de 16.2 x 20.2cm de peltre tratada con betún de Judea. El proceso requería paciencia, y el litógrafo comenzaba a ver los resultados de casi 13 años de experimentos tratando de conseguir el grabado definitivo, aquel que no necesitara de una mano humana y fijara la luz directamente. En consecuencia, el autor, de nombre Joseph Niépce y de seudónimo Nicéphore, había bautizado a su proceso como “heliografía”, una litografía hecha con el sol.

Conforme comenzaban a dibujarse los contornos de los edificios que veía desde la ventana, el inventor era testigo de lo que sería la primera fotografía tomada en toda la historia. Una fotografía por la que no sería reconocido hasta 1952, debido en parte a un hijo avaricioso y a otro inventor que se llevaría la fama y los derechos de una creación conjunta.

*Actualmente, La cour du domaine du Gras (1826, Joseph Niépce) se expone en el Harry Ransom Humanities Center de la Universidad de Texas.

C'est Daguerre

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Boulevard du Temple (Louis Daguerre, 1838)
Boulevard du Temple (Louis Daguerre, 1838)  Boulevard du Temple (Louis Daguerre, 1838)

Obra: Boulevard du Temple (Louis Daguerre, 1838)
Lugar: Boulevard du Temple, París, 1838

15 minutos bastaron para que Louis Daguerre tuviera una instantánea del apodado “Boulevar del Crimen” –por las obras melodramáticas de sus múltiples salas teatrales–. Sin embargo, grabada sobre la placa de cobre sensibilizada con vapores de yodo, la calle aparecía desierta salvo por dos oscuras figuras: un hombre y un limpiabotas.

Dos personas que estuvieron detenidas esos 15 minutos hasta fijarse en la placa (o dos actores contratados por Daguerre). Por lo contrario, tránsito y peatones pasaban demasiado rápido como para fijarse. He aquí las primeras personas que aparecen en una foto perfeccionada a partir de un trabajo en colaboración con otro inventor fallecido: Joseph Niépce. Daguerre nunca le dio crédito al presentar su daguerrotipo ante la Academia de Ciencias de París en 1839, procediendo a su industrialización y a recibir una pensión vitalicia de 6,000 francos y 4,000 para el hijo de Niépce, que aseguraría su silencio. Con ello, el invento comenzaría a extenderse por Estados Unidos.

Día D, Hora H

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Las magníficas 11 (Robert Capa, 1944)
Las magníficas 11 (Robert Capa, 1944)  Las magníficas 11 (Robert Capa, 1944)

Obra: Las magníficas 11 (Robert Capa, 1944)
Lugar: Omaha Beach, Francia. 6 de junio de 1944

Las aguas de Normandía mecían una barcaza llena de GIs americanos nerviosos ante una probable muerte en las playas llenas de soldados germanos. 150,000 soldados armados hasta los dientes, y entre ellos, un individuo cuya misión y armas eran otras: documentar con una cámara.

Robert Capa y su mujer, Gerda Taro, se encontraban siempre al pie del cañón donde hubiera algo digno de fotografiar. 106 disparos alternando sus dos Contax II de Zeiss documentaron las dos primeras horas de la invasión aliada a una Francia ocupada. Lamentablemente, un error de revelado hizo que se perdieran la mayoría de las instantáneas y sólo se pudieran salvar 11 de ellas, las Magníficas 11. En 1947, Capa fundaría, junto a Henri Cartier-Bresson, Daivid Seymour, George Rodger y Bill Vandivert, la primera agencia cooperativa de fotógrafos independientes: Magnum Photo.

El bebé digital

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Sin título (Russell Kirsch, 1957)
Sin título (Russell Kirsch, 1957)  Sin título (Russell Kirsch, 1957)

Obra: Sin título (Russell Kirsch, 1957)
Lugar: Washington, D.C., Estados Unidos, 1957.

Walden Kirsch lleva tres meses en el mundo y mira directamente a la lente de la cámara con una expresión sosegada. Su padre, Russell Kirsch, tomaría la foto de su primogénito y la llevaría para probar un nuevo escáner experimental de tambor capaz de traducir la superficie de cualquier fotografía a código binario mediante la primera computadora programable de la historia, propiedad del National Bureau of Standards (NBS).

Pese a que faltaran casi dos décadas todavía para que se inventara la primera cámara digital en 1975, ésta nunca tomaría la primera imagen digital. Conforme el rostro de su hijo empezaba a distribuirse en 30,976 pixeles de 5x5cm, divididos en 176x176 pixeles, el padre también veía el nacimiento de otro de sus vástagos: una nueva imagen que trascendía su formato más allá de lo físico.

Un perro y un pie

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Sin título (Kevin Systrom, 2010)
Sin título (Kevin Systrom, 2010)  Sin título (Kevin Systrom, 2010)

Obra: Sin Título (Kevin Systrom, 2010)
Lugar: Tacos Chilakos, San Francisco, 16 de julio de 2010.

Tras pasear con su novia, @nicole, @kevin se sentaría con ella en un puesto de tacos de San Francisco a comer. A media comida, el treintañero tomaría su celular para inmortalizar un momento íntimo a través de la cámara de su celular. El pie de @nicole y un cachorro de Golden Retriever llamado Dolores –o @dolly, como prefieran– mirando a cámara fueron subidas a una app, todavía misteriosa, llamada Codename.

Esa misma tarde postearía dos fotos más, una de @nicole y otra de la misma taquería. Tres meses después, bajo el nombre de Instagram, la app estaría disponible gratuitamente en App Store de iOS un 10 de octubre del mismo año. La popularidad entre los clientes fue casi inmediata y, en 2012, ya tendría 100 millones de usuarios. Ese mismo año, sus fundadores, el propio @kevin y @mikeky, la venderían por mil millones a otra enorme red social, Facebook.