Los hombres tras Straight Outta Compton

Platicamos con Ice Cube, su hijo y el director del fenómeno que ha conquistado la taquilla
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Straight Outta Compton (F. Gary Gray, 2015)  -  (Foto: Straight Outta Compton (F. Gary Gray, 2015))

Llegó como un huracán a las pantallas norteamericanas, haciéndole morder el polvo de la derrota a la que todos imaginaban como la cómoda ganadora de la semana, El agente de C.I.P.O.L de Guy Ritchie, para apoderarse del primer puesto de la taquilla con sólidos 60 millones de dólares. Sin duda, una cifra impactante para una película que sólo ha costado 28.

Pero... ¿Cuál es la razón de que Straight Outta Compton, el filme que narra el ascenso al estrellato de los integrantes del grupo NWA en la década de los 80, se haya convertido en semejante éxito? Tres semanas después de su estreno, y muy a pesar de que el elenco está integrado por desconocidos, esta precisa mezcla de drama histórico, película musical y alegato político continuaba encaramada al tope de la recaudación.

Para Ice Cube, productor y verdadero motor de la propuesta que lo muestra en su temprana juventud, una de las causas de la respuesta de la audiencia es que las cosas en Estados Unidos no han cambiado demasiado para la comunidad afroamericana: "El barrio de Compton sigue estando igual y por eso la película tiene tanta vigencia. Aparentemente han habido cambios, pero en el fondo no ha habido ninguno. La pobreza sigue prevaleciendo y, en realidad, lo único diferente es la fecha y el año. Abunda el crimen, los asesinatos, las drogas, el abuso de las autoridades, los crímenes de negros contra negros, negros contra latinos, latinos contra negros... y la policía sigue haciendo lo que siempre ha hecho. Al menos sé que no van a molestarse por esta película, porque ellos saben que son muestra tal como son", dice con ironía.

Cube, cuyo verdadero nombre es O'Shea Jackson, admite que nunca puede olvidar que su historia es una excepción: "Soy uno de los pocos afortunados que se pudieron ir del vecindario y ganar mucho dinero haciendo algo que disfrutan pero para los demás es una historia que se repite a si misma y eso es una vergüenza. El hecho que tengamos que decir que las vidas de los negros también tienen valor es un gran problema. Ni siquiera lo tendríamos que mencionar", protesta –algo que evidentemente sabe hacer muy bien–.

La asombrosa respuesta también puede deberse a que pocas veces una película ha logrado retratar con tanta fidelidad el surgimiento de un movimiento musical. Esto es algo en lo que probablemente haya influido que F. Gary Gray, un veterano director que debutó en el largometraje 20 años atrás con Friday, y siguió los hechos que se describen como un testigo preferencial: "Yo estaba allí cuando NWA se separó y trabajé tanto con Ice como con Dr. Dre cuando se fue a Death Row. De hecho, yo dirigí sus videos musicales", relata.

Sin embargo, la conexión va aún más allá: "Vivía a unos pocos kilómetros de donde estaba la casa de Ice Cube cuando los dos éramos adolescentes, por lo que el hostigamiento policial era algo que nos pasaba a los dos al mismo tiempo. Es por eso que yo siento que esta es mi película más importante, porque es parcialmente también mi propia historia", agrega.

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Gray, que también le ha puesto su firma a películas comerciales como El mediador y La estafa maestra, se pasó los últimos 4 años trabajando en el proyecto, aunque cuando se sumó la historia era diferente... "El filme se centraba más en Cube y Dre no tenía ninguna participación directa. Yo sentí que las cosas se podían mejorar y por eso lo llamé a Dre y le dije que si el no se sumaba la película no iba a quedar bien. El me respondió que si yo la dirigía, podía contar con él. Nos encerramos en un yate durante 20 días y allí el me dio un montón de detalles sobre Eazy E que no estaban en el guión original", explica.

Pero si para alguien la experiencia de rodarla fue absolutamente inolvidable, ese es O'Shea Jackson Jr., el hijo de 24 años de Ice Cube que lo interpreta en la película. No sólo por lo que significa encarnar a su padre, sino también porque es su debut en el cine. Un rapero forjado en los conciertos de su progenitor que recientemente abrió sus alas con su propio nombre de guerra, OMG, O'Shea ha disfrutado de una vida muy alejada del gueto que describe Straight Outta Compton, pero no es una realidad que le sea completamente ajena. "Yo crecí en un vecindario mucho más seguro. Aún así, mi padre nunca me ocultó la dura realidad del mundo, ni el abuso de los que tienen el poder. Mi familia sigue viviendo allí y por eso es un mundo que yo también conozco muy bien", asegura.

Y si bien el heredero del rey del hip hop titubeó cuando su padre le ofreció interpretarlo en la película, no tardó en decir que sí. Era consciente de que dudosamente habría otro candidato que se parezca tanto a él o que le conciera mejor: "Después de aceptar, me puse muy nervioso porque era mucho lo que tenía que cargar sobre mis hombros. Luego me di cuenta que mientras otro actor podía investigar en internet sobre la vida de mi padre o hablar con él, yo ya llevaba más de 20 años preparándome para ese papel", confiesa.

Posteriormente, agregó: "Mi padre me sostuvo la mano durante todo el rodaje y me llamaba cada día para orientarme dónde tenía que estar mi cabeza en cada una de las escenas para que las cosas resultaran lo más auténticas posibles".

Aunque O'Shea escuchó una y otra vez la mayoría de las anécdotas de las giras de NWA que recrea la película, admite que la escena en la que un novio celoso intenta rescatar a una novia traicionera de una orgía en un hotel, para huir luego de que Ice Cube y el resto de NWA sale al pasillo con numerosas armas largas, fue un secreto largamente guardado por su padre. "Eso si que fue algo nuevo para mi", afirma, aunque concede que tampoco se sorprendió mucho al enterarse.

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