Un mano a mano con Jason Statham

El inglés nos habla de las virtudes de un actor para dominar el cine de acción.
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Cortesía  -  (Foto: Cortesía)

La vida lo llevó al mundo del espectáculo, pero, en realidad, Jason Statham nació como atleta. Primero, fue jugador de futbol americano para el equipo de su escuela, pero pronto descubrió en los clavados su verdadera pasión. Gracias a una práctica intensa, con saltos desde la plataforma todos los días, Statham se sumó al equipo nacional británico en el que permaneció durante 12 años, llegando a competir en importantes torneos internacionales. Sin embargo, la fosa de clavados no le daba para vivir, por lo que tenía que repartirse entre ocasionales trabajos como modelo y la venta callejera de joyas de dudosa autenticidad. Ese detalle fue el que interesó a un director debutante, un tal Guy Ritchie, quien buscaba a un actor no profesional con experiencia en los bajos fondos para su comedia Lock, Stock and Two Smoking Barrels. A partir de ahí, su historia es conocida. Dueño de un físico impactante, en entrevista, el actor que, por muy poco margen, pudo interpretar a un atleta en unos juegos olímpicos. 

¿Cuándo te descubriste como clavadista?

Había un chico que iba de vacaciones al mismo hotel que nosotros y siempre se lanzaba a la piscina desde alturas no permitidas. Un día, le dije: "Regresando a casa, eso es lo que haré".

Un sueño que te llevó muy cerca de competir en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92...

Me quedé con muchas ganas de ir. Llegué a participar en los juegos de la Commonwealth, en 1990, y en el campeonato mundial de natación, pero no logré un boleto a los Juegos Olímpicos. Recuerdo perfectamente Barcelona 92 porque era una alberca preciosa al aire libre. Me hubiera encantado haber podido estar ahí. 

De la plataforma al set, ¿cómo le sirve el entrenamiento deportivo a un actor?

Como cualquier deportista, tienes que aprender a concentrarte, pero, además, debes ser muy dedicado, tienes que comprometerte con lo que haces y debes estar dispuesto a hacer sacrificios. En la actuación uno tiene que hacer muchas cosas similares a las de un clavadista: tienes que entrenar duro, aprender a hacer algo de una manera determinada y ser capaz de no distraerte con nada. Tienes que estar muy presente en lo que estás haciendo. En ese plano, las dos cosas son muy similares.

¿Qué deportes forman parte de tu vida?

Me encanta el box. Y también me gustan mucho las artes marciales mixtas. Me fascina el atletismo y disfruto mucho viendo los juegos olímpicos. No hay nada que no involucre competencia que me interese. En realidad, me fascina ver gente compitiendo.

¿Crees que el cine estaba en tu destino?

Creo que todo pasa por estar en el lugar correcto y tener el deseo de probar cosas nuevas. Ésta nunca fue mi ambición. Yo quería ser doble de cuerpo, y traté de lograrlo mientras competía por mi país. 

Estaba buceando en Crystal Palace, yo tenía un buen número de talentos que necesitan tener los buenos dobles de cine. En Inglaterra, para poder trabajar como doble de un actor, debes demostrar que tienes la suficiente destreza en seis categorías diferentes. En mi caso, yo tenía cuatro de esas seis destrezas y había dos que tenía que mejorar, pero como estaba siempre compitiendo, y viajando por diferentes países, nunca encontraba el tiempo para hacerlo. Era una gran frustración. Soñaba con la idea de convertirme en un doble, pero ser actor nunca había estado en el menú, no tenía ninguna preparación dramática. Lo que me permitió convertirme en actor fue el papel, porque me tocó interpretar a un muchacho que se gana la vida haciendo negocios en las esquinas. Y era algo que yo conocía muy bien, porque me había financiado mi carrera como atleta vendiendo perfumes y joyas en las calles. Por lo tanto no es que tuviera que dar un paso hacia un mundo que me resultaba completamente extraño.

Se habla de que contratarte es garantía para las escenas de riesgo, como en Mechanic: Resurrection. ¿Hubo alguna vez una escena que no quisieras hacer?

Fue en una película llamada Crank (2006) en la que yo debía pelear en la parte de afuera de un helicóptero, en pleno vuelo. La filmamos el último día de rodaje, sólo por si yo me llegaba a caer, para que la película quedara terminada de todos modos. No estaban contentos con la idea, pero, de todos modos, me permitieron hacerlo. En realidad, hago esas escenas porque es una de las cosas que más disfruto de filmar películas. Me encantan los desafíos, y como antes de trabajar en cine me pasé muchos años haciendo todo tipo de actividades físicas, como lucha y artes marciales, es algo que me resulta natural.

Mechanic: resurrection
El espía Arthur Bishop, interpretado épicamente por Charles Bronson en los 70, vuelve a la pantalla en su segunda entrega de la nueva era. Interpretado por Jason Statham, estará acompañado por Tommy Lee Jones y Jessica Alba, y será dirigido por el alemán Dennis Gansel. Bishop mostrará una vez más cómo llevar al extremo una película de acción.

 

Este texto pertenece a la edición impresa de julio-agosto de 2016 de Life and Style 

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