Platicamos en exclusiva con el hombre más rápido del mundo

Desfronterízate tal como lo hizo el velocista jamaicano Usain Bolt y cumple tus sueños
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Gunter Sahagún y Getty Images  -  (Foto: Gunter Sahagún y Getty Images)

Estamos en Nueva York, en una de las oficinas que Nissan ha montado para cerrar negocios en la convención de autos más importante del continente americano. Usain Bolt está por llegar. El fotógrafo y yo esperamos nerviosos e impacientes. Como director de Emoción de Nissan —lo que sea que signifique este puesto—, este hombre es el encargado de presentar el nuevo Nissan GT-R 2017, un auto tan poderoso, confiable y rápido como el apodado "Lightning Bolt". 

No es cosa sencilla entrevistar a un atleta de este nivel. Para los que no están familiarizados con el deporte olímpico, puede decirse que Usain Bolt es al atletismo lo que los Rolling Stones son a la música, Pelé, al futbol, y Ayrton Senna en la Fórmula 1, por poner unos ejemplos. A los 22 años, debutó en los Juegos Olímpicos, en Beijing 2008. No sólo ganó tres medallas de oro  (en los 100 y 200 metros planos, así como en los relevos 4×100), sino que en todas estableció nuevos récords mundiales. En Londres 2012, repitió la dosis con las mismas medallas en las mismas pruebas. Hoy, es dueño del récord de los 100 metros planos con un registro de 9.58 segundos que logró en Alemania, en 2009. 

Bolt nació el 21 de agosto de 1986 en Jamaica. Creció en una familia católica de clase media, aunque su padre siempre le hizo ver lo afortunado que era entre miles de habitantes del país caribeño que sobreviven con lo indispensable. Fanático del cricket, un buen día, durante un partido, se dio cuenta de que podía correr muy rápido. A los 15 años, comenzó su épica carrera en el atletismo. 

De repetir este año la hazaña de Beijing 2008 y Londres 2012, se convertirá en el primer atleta en alcanzar esta marca. Es muy probable que éstas sean las últimas olimpiadas en las que participa con tantos jóvenes talentosos que vienen empujando. Y este año también finaliza su contrato como director de Emoción de Nissan, por lo que será un año especial para el atleta. 

Bolt ha llegado a la cita. Viste jeans y chamarra en color negro, camisa y tenis color blanco. Luce imponente con sus casi dos metros de altura y marcada musculatura. No parece estar tan cómodo, apenas sonríe. Pronto me daré cuenta de que se debe a que, en todo lo que hace, es un profesional y está dispuesto a darme la mejor entrevista de su carrera. Descubriré, también, que es un hombre que disfruta sonreír y ayudar a los demás. Será una plática rápida con él, así que me acomodo para que éste sea un rato que ambos disfrutemos. 


A final de cuentas, no quiero aburrir durante 15 minutos a un hombre al que 9.58 segundos de su tiempo significa lo más importante en su vida.

¿Qué es la velocidad para ti?

Es lo más importante que tenemos todos, y lo digo en serio. La gente se mueve a una velocidad y a un ritmo diferente, según lo que desee alcanzar. Todos debemos estar conscientes de la velocidad a la que queremos vivir. Y en la pista, desde luego, es la clave para triunfar. 

¿Estás en tu mejor forma?

Te diría que, a unas cuantas semanas, estoy cerca. Cuando inicien las olimpiadas estaré listo y mejor que nunca. Llegaré en la mejor condición que el cuerpo me permita.

¿Qué esperas de Río 2016?

Serán unos juegos olímpicos especiales por el tipo de ciudad, muy vibrante y de gente cálida. Además, entreno en un clima parecido al de Río de Janeiro y en la misma zona horaria. Y, bueno, en lo personal, estoy muy emocionado por la oportunidad de ganar la máxima prueba del atletismo por tercera vez consecutiva, algo que nunca ha sucedido en la historia... es más, ¡nadie siquiera lo ha intentado! Estoy consciente de lo que voy a enfrentar y me siento mentalmente preparado para todo, pero mi objetivo principal es claro: ganar los 100 metros planos.  

¿Cuál es tu mejor recuerdo de las Olimpiadas?

¡Uf! ¡Pregunta difícil! Siempre recuerdo que en mis primeros juegos, en Beijing 2008, por poco no llego a descansar tras ganar la medalla de oro en los 100 metros planos. Las piernas no sólo me dolían, sino que en cada paso a la villa olímpica me pedían un autógrafo o una foto; hice horas en un trayecto de minutos. También me impactó, en Londres 2012, la cantidad de gente que se reunió para apoyarme, incluso, en las sesiones de la mañana que, regularmente, no hay mucho público. Eso me inspiró.

¿Quién fue tu ídolo de niño?

Admiro a Herb McKenley y a Don Quarrie, dos grandes velocistas —ambos ganaron medallas de oro olímpicas— que, además de exitosos, representaban a mi país. Y, sin lugar a dudas, Michael Johnson —ganador de cuatro medallas de oro en tres juegos olímpicos— fue siempre uno de mis velocistas favoritos. Crecí viendo cómo triunfaba en los 100 y 200 metros planos. 

¿Cuál es el mejor halago que te han hecho?

Que alguien llegue y te diga que eres una inspiración en su vida pone a cualquiera muy feliz. Trabajo duro para ser un buen ejemplo, principalmente, para los niños. De pequeño siempre soñé con ser una persona influyente para impactar positivamente en la niñez. Si puedo vivir el resto de mi vida siendo un buen ejemplo para la gente, es suficiente para mí.

¿Cuál es tu mejor consejo para un joven?

Todo se resume a una idea principal: disfruta todo lo que haces. Sí, es cierto, debes trabajar duro y luchar por lo que quieres, pero es imprescindible ser feliz mientras lo haces. Para nadie es fácil llegar al punto más alto, pero, con determinación y disciplina, todo es posible. 

¿De qué manera ayudas a tu país?

¡Mi tema favorito! Siempre trato de apoyar a Jamaica en lo que puedo. Hago mucho trabajo filantrópico con los niños de mi país y, como te dije, busco ser una inspiración para ellos. Cuando me es posible, participo en eventos de recaudación de fondos para beneficiar a los más necesitados y, aunque ayudo en todo el mundo, mi prioridad siempre será beneficiar a Jamaica. 

¿Se siente bien estar en la cima del mundo?

¡Muy bien! Pero no es fácil, como tampoco es mantenerse acá arriba. Todos quieren ser el mejor y ocupar tu lugar, pero si fijas una meta y das todo por alcanzarla, vas a llegar a la cima.

Dime algo que poca gente sabe de ti. 

Mi vida es muy simple, por eso la gente sabe casi todo de mí. Pero fuera del atletismo, en realidad, soy una persona muy perezosa (risas). Y eso, por supuesto, nadie me lo cree. Cuando estoy en casa soy muy relajado, me gusta descansar, ver la televisión... ¡y me encanta el cine! 

¿Qué películas de este año te han gustado?

Sorprendentemente, disfruté mucho Deadpool. Está muy bien hecha, es divertida y muy entretenida. También me gustó London Has Fallen, tiene buenas escenas de acción que me mantuvieron las dos horas al borde del asiento. Como te dije, ¡soy un hombre muy simple! 

Pero no puedes ir al cine libremente, ¿o sí?

En Jamaica no tengo ningún problema en salir de mi casa, la gente tal vez me pida que le dé algún autógrafo o que me tome una foto con ellos, pero nada más que eso. En general, puedo estar en la calle y ser libre. Tal vez en Nueva York o Londres sea diferente, pero tampoco me es imposible, no tengo el problema que tienen las estrellas del futbol, por ejemplo.

¿La fama ayuda o perjudica a un hombre?

Tiene que ver con la educación que recibes. Mis padres siempre fueron muy claros: no importa lo que hagas, siempre hay que ser una buena persona. Así que disfruto la fama y estar rodeado de gente, me encanta tomarme fotos con todos, en especial, con los niños. La fama te permite ser un buen ejemplo para los demás. 

¿Qué te hace feliz?

Estar en casa, con mi familia y con mis amigos. Desde que recuerdo, eso siempre me ha gustado. Y si el plan incluye estar descansando todo el día, soy  aún más feliz (risas). 

¿Cómo es tu estilo para vestir?

Soy una persona simple y trato de llevar mi estilo al mínimo. No me gusta llamar la atención con prendas que griten los grandes logos de las marcas fashionistas; por el contrario, trato de que mi estilo sea discreto, aunque siempre trato de acentuarlo con ciertos accesorios, como un buen reloj Hublot o un gran auto, como mi amado Nissan GT-R.

¿Usas mucho tu GT-R dorado?

No tanto, sólo en ocasiones especiales. Odio que se ensucien sus interiores blancos que, cuando lo compré, pensé que serían una gran idea. Grave error. Así que no me gusta subir a nadie... nunca... ¡estoy bromeando! Me encanta manejarlo y, prácticamente, si estoy en casa, no hay un día que no lo use con algún amigo. 

¿Qué hace un director de Emoción?

¡Muchísimas cosas! Ha sido una etapa clave en mi carrera en la que ayudo a impulsar la innovación y visibilidad de Nissan a la par de sus campaña globales. Cuando comenzamos a trabajar en 2012, era dueño de un Nissan GT-R, así que estaba familiarizado con la marca y todo fluyó muy bien. Luego me regalaron un GT-R dorado ¡y todo fluyó mejor! El auto y yo tenemos mucho en común: somos rápidos, seguros y ¡muy emocionantes! (risas).

¿Dirías que Nissan es el Usain Bolt de los autos?

Diría que son capaces de crear cosas extraordinarias, pero la conclusión final es responsabilidad de la gente. Y ejemplos de su gran desempeño sobran, como este SuperCar que crearon a un precio muy razonable. El GT-R se compara con los grandes deportivos europeos, sin embargo, su costo es infinitamente inferior y su desempeño es igual o, incluso, te diría, mucho mejor. 

¿Por eso decidiste trabajar con ellos, por la capacidad que tienen de innovar?

En parte. Para mí, innovar es la capacidad de crear cosas extraordinarias en cualquier ámbito de la vida, así que los dos entramos en la categoría. De hecho, todos pueden ser innovadores, sólo hay que trabajar duro para conseguirlo.

¿Crees que exista algún día otro Usain Bolt?

Por supuesto, sé que llegarán grandes atletas en el futuro... ¡sólo espero que no sea en Río! (risas) Hablando en serio, al revisar la historia podemos darnos cuenta de que, más o menos, cada 10 años surge un velocista que amenaza todos los récords posibles. Estoy seguro de que afuera hay alguien que ya está entrenando duro para ser el mejor.

¿Cómo quieres que te recuerde la gente?

Seré honesto: me encantaría que me recordaran como uno de los más grandes atletas que jamás habitó el planeta. Trabajo todos los días para dar lo mejor de mí y llevar mi capacidades físicas al mayor límite posible. Pero también busco dejar una huella en la gente que me apoya.  

¿Cómo imaginas la vida en el retiro?

Quiero permanecer cerca del atletismo, de las pistas y de los deportistas. En primer lugar, por mantenerme en forma; en segundo, porque muchos colegas me han dicho que alejarse de las pistas puede llegar a ser deprimente. Me gustaría acercarme a la IAAF —la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, por sus siglas en inglés— y trabajar en programas de desarrollo para mantener cerca de la velocidad a las nuevas generaciones. 

Si volvieras a nacer, ¿cambiarías algo de tu vida?

Definitivamente, no. Todas las experiencias que te toca vivir y todos los retos que debes enfrentar tienen una razón. Así se va definiendo tu vida y la persona que eres hoy en día. Por ello, no cambiaría nada de lo que he vivido. 

¿Cómo defines a Usain Bolt en una palabra?

Creo que usaré lo que la gente siempre anda diciendo de mí... ¡que soy increíble! (risas)

La entrevista, como Bolt en la pista, fue demasiado veloz. Lo entendemos: está a unos cuantos días de ver los resultados de una vida de disciplina y arduo trabajo. Más allá de lo que suceda en Río de Janeiro, el hombre de Jamaica se ha ganado su primer oro, en sencillez y buen humor. 

Así que no esperes más, levántate del sillón y sal a cumplir tus sueños. ‪#‎Desfronterízate‬

 

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