¿Qué personaje de gimnasio eres?

Dime qué rutina haces y te diré quién eres. Aunque no hagas ninguna
-
Brad Pitt en Burn After Reading  -  (Foto: Brad Pitt en Burn After Reading)

En el gimnasio, como en la vida, hay diferentes tipos de hombres y eso influye en su manera de entrenar. Le preguntamos a Guillermo Patlán y a Manuel Osment, entrenadores de Sports World, el tipo de rutina que los distingue.

El ligador

Lo reconoces al instante. Está cerca de las mujeres y es de los típicos que están con los entrenadores tratando de conseguir el nombre de la chava que le gustó y buscando una rutina que involucre los mismos aparatos. Obviamente, los entrenadores se dan cuenta y todos los usuarios saben quién es. Su típico acercamiento es con frases tipo: "¿alternamos?" o "¿te ayudo a cargar las pesas?" Es raro que los hombres hagan pierna, pero casualmente él está ahí todo el tiempo. Si bien le va, su empeño por ligar le lleva a ir diariamente al gimnasio y a comprometerse con su entrenamiento. No hay mal que por bien no venga, ¿no?

El workaholic

Es rarísimo verlo en el gimnasio. Si va, lo hace el fin de semana y trata de hacer todo lo que no hizo en la semana. Sabe que es importante hacer ejercicio y para activar el metabolismo los entrenadores le recomiendan que por cada hora y media que pase sentado en la oficina, se levante y haga 10 sentadillas, desplantes y lagartijas. No va a ver grandes cambios en su cuerpo, pero mínimo no va a disminuir su metabolismo.

A nadie le gusta sudar en la oficina, pero si uno es workaholic nada pierde con levantarse y dar unos pasos por los pasillos, o con comenzar a usar las escaleras en lugar del elevador. Y si uno es un workaholic muy fitness, puede lleverse unas mancuernas y hacer curl de bíceps y extensión de tríceps –3 series de 12 repeticiones– mientras revisa el correo

El vanidoso

Nunca falta ese personaje que se la pasa admirando sus músculos en el espejo. Acaba un ejercicio y ya se está alzando la playera para ver si se ven los resultados.

De acuerdo a los entrenadores, este tipo de hombres generalmente buscan marcar y siguen los pasos de los rusos, quiénes descubrieron que al hacer el ejercicio a la mitad de su rango se obtiene mayor volumen. Por ello entrenan con mucho peso y muchas repeticiones con un tiempo de descanso de 30 segundos, aunque a veces se alarga con su narcisismo en acción. Trabajan dos grupos musculares por día, uno grande y uno chico. Y si es que hacen cardio, lo hacen a baja intensidad con pulsaciones entre 125 y 135 para quemar grasa y no perder su musculatura. Por lo general pasan más de dos horas en el gimnasio y van mínimo 5 días a la semana. ¿Te suena?

El maratonista

Su cuerpo atlético lo distingue de los demás. Así como su obsesión por creer que los maratones son algún tipo de festival. En general es muy delgado y busca un entrenamiento que le dé resistencia aeróbica y fuerza. Lo primero que hace en el gimnasio es subirse a la caminadora a correr y pasar horas mientras cumple su nuevo reto.

Acabando su carrera, se le recomienda hacer ejercicios funcionales que, como su nombre lo dice, son en función de lo que va a hacer, en este caso la próxima carrera. Los funcionales pueden ser burpees, sentadillas con brinco, trx , saltos, elevaciones de hombro con mancuerna o caminar de puntas, de talones y con los pies hacia fuera durante un minuto para dar fuerza a los músculos involucradas. Su entrenamiento es tres días a la semana y si no va al gym es porque también necesita entrenar fuera.

El fiestero

Más que ir a entrenar va a socializar. Le encanta hacer –y tener– relaciones. Es el típico al que ves platicando con la entrenadora o saludando a todo el gimnasio. Digamos que su entrenamiento es muy hedonista y rara vez se compromete de verdad con su rutina. Sólo va al gimnasio de lunes a jueves, porque obviamente el viernes y el sábado está de fiesta. El domingo duerme y el lunes cura la cruda emocional haciendo deporte.

Es de los típicos que al salir del gimnasio se va por sus tacos o por su bien merecida chela. Lo recomendable para él es hacer 3 series de 10 repeticiones para cada grupo muscular, combinando un músculo grande con uno chico. Y si quiere seguir con sus cenas de campeonato sin engordar, debería hacer mínimo 30 minutos de cardio. Porque bailar tecno no es cardio.

El saludable

Sigue una dieta balanceada, es perfeccionista y metódico en su entrenamiento. Es de los pocos que va al gimnasio a entrenar y nada más. Cumple con cada detalle de su rutina, va toda la semana y le gusta que los entrenadores estén pegados con cronómetro en mano supervisando que todo lo haga bien.

Generalmente busca un entrenamiento bastante fuerte, carga mucho peso y es exigente consigo mismo haciendo el rango de movimiento completo. Es de los típicos que se cree experto en salud, por lo que necesita un entrenamiento con técnica y precisión. Para cumplir con sus expectativas se le recomienda hacer 4 series de 8 o inclusive de 6 repeticiones, despacio y sin descansar. Puede combinar dos grupos musculares por día. Ejemplo: 4 ejercicios de pierna con 4 de hombro, más sus 40 minutos de cardio a baja intensidad, ya que evidentemente no quiere acumular grasa en su cuerpo perfecto.

El intenso 

El intenso es como el saludable pero a la décima potencia. Se le da una rutina fuerte y quiere más. Es de lo más complicado de satisfacer en un gimnasio para un entrenador: nunca se cansan y tiene demasiada energía (y problemas, seguramente).

Lo ves en todas las áreas del gimnasio, haciendo pesas, en cardio y en todas las clases. Tiene demasiado tiempo libre y es probable que si va en la mañana esté de regreso en la noche. Lo peor es que nunca pasa desapercibido. Es el típico que termina empapado en sudor, hace ruidos extraños al cargar las pesas y sólo interrumpe su entrenamiento para tomar agua o limpiarse el sudor.

El ausente

Bueno, aquí no hay rutina que valga. Se distingue por pagar la cuota y no ir nunca. Es buena gente.

También podría interesarte

 

 

Ahora ve
No te pierdas