Lo que nunca habías escuchado de Johnnie Walker Blue Label

Conviértete en un experto de esta marca de whisky escocés.
(Cortesía)
Johnnie Walker Blue Label  (Cortesía)

Empecemos con lo que seguramente sí sabes de este extraordinario whisky: que la etiqueta Blue Label de Johnnie Walker es una de las más exclusivas de la casa escocesa fundada hace casi 200 años por John Walker y que hoy se ha convertido en una de las mejores del mundo. Tal vez también sepas (o lo has visto en su publicidad) que solo uno de cada diez mil barricas tiene la calidad y el carácter para entregarle ese sabor insignia e inolvidable que lo caracteriza. Pero en Life and Style te queremos dar otros siete datos que (tal vez) no sabías de Johnnie Walker Blue.

1. Surge por la maestría de su fundador para mezclar tés
Aunque Blue Label, no fue la primera etiqueta de Johnnie Walker, es importante conocer su origen. En 1820 John Walker puso una tienda de abarrotes en su pueblo natal: Kilmarnock, Escocia. Uno de los principales atractivos y productos exclusivos de su tienda eran los tés que traía de la India y de China y que aprendió a mezclar de manera excepcional. A partir de ahí supo que también tenía el don y la técnica para mezclar maltas y crear los whiskies más exclusivos y poderlos ofrecer a sus clientes más exigentes, que por esos momentos no encontraban whiskys de tan alta calidad. Surgiendo así la Casa Johnnie Walker, caracterizada por sus mezclas con técnica refinada y exclusiva.

2. Menos master blenders que reyes y reinas
Jim Beverridgel es el creador de Johnnie Walker Blue y actual master blender de la casa Johnnie Walker, con un linaje de más de 200 años de tradición. Desde la fundación de esta casa escocesa, él es apenas el sexto hombre en ocupar la posición de Master Blender, por lo que al Reino Unido lo han gobernado más reyes y reinas que los Master Blenders que han pasado por Johnnie Walker. Jim, que pertenece a “Hall of Fame of Whisky” fue el encargado, en 1992, de crear Johnnie Walker. Hoy se considera que su nariz es una de las más valiosas del mundo.

3. Un whisky que evoca a uno de 1867
En 1867, el hijo de John Walker, Alexander, creó una mezcla memorable de whisky y lo llamó ‘Old Highland Whisky’. Fue tan relevante porque fue, en realidad, la primera mezcla comercial de Johnnie Walker, con la que logró lanzar a la marca a nivel global. Esta mezcla reunió los sabores más finos de los cuatro rincones de Escocia para crear algo único y excepcional. Cuando Jim Beverridgel creó Johnnie Walker Blue Label lo hizo buscando evocar ese Old Highland Whisky de Walker, un ejemplo de la excelencia del whisky que se mantiene fiel al genio de la Casa Walker.

4. El sello de la Casa Real Británica
Cuando veas una botella de Johhnie Walker Blue Label, notarás que en la parte superior se ubica el Sello de la Casa Real Británica. Lo anterior es porque esta mezcla ha ganado múltiples premios. Entre ellos destaca, haber ganado en seis ocasiones el Le Monde Selection Grand Golds y otras tres ocasiones el Double Golds en la San Francisco World Spirits Competition. Sin embargo el más importante, sin duda, es el que recibió por parte de la Casa Real en 1934 de manos del Rey Jorge V a la calidad real. Desde entonces Johnnie Walker se ha convertido en el proveedor oficial de la casa de Windsor. Por ello Johnnie Walker Blue, al ser una de sus mejores etiquetas, exalta ese honor que ostenta la casa Walker y que es símbolo de la marca como ícono del lujo británico.

5. La botella azul
La botella y la etiqueta azul de este whisky son, nuevamente un homenaje al ‘Old Highland Whisky’ de 1867, que tenía la etiqueta de ese color. Además el azul es el color de la nobleza y al ser el orgulloso portador del Sello de la Casa Real Británica, el color hace evocación a su parte elegante y aristocrática.

6. Mezcla de Whiskys jóvenes y añejos.
Al ser una remembranza de los whiskys del siglo XIX, el master blender apostó por una mezcla con mucha fuerza, pero que no perdiera elegancia. Por ello, desde su creación, Johnnie Walker Blue, ha roto paradigmas porque en este whisky no hablamos de la edad de añejamiento, es decir, no es un whisky de lujo por tener más de 21 años de añejamiento, sino por el carácter de rareza que tienen los whiskies escoceses seleccionados para su mezcla. Por ello en él hay whiskies relativamente jóvenes, que le proporcionan mucha fuerza y carácter. Pero también tiene whiskies de más de 30 años de añejamiento que le aportan la elegancia y la complejidad de sabores y aromas que lo caracterizan. Por eso rompe la regla de “todo viejo” o “todo joven” y crea un balance perfecto en un whisky único.

7. Ediciones aluden a nuestros mitos fundacionales
Con ediciones limitadas a México y a sólo 1200 botellas, la edición I y II de Guerreros han sido concebidas para reconocer y celebrar el espíritu guerrero que caracteriza a los mexicanos. Bajo esta premisa los dos artistas que han intervenido estas botellas: Sego en la primera y Gonzalo Lebrija en la segunda, se han inspirado en los mitos fundacionales del México Prehispánico. El Caballero Águila, Serpiente y Jaguar, ilustraron la primera edición. El Dios Huitzilopochtli, dios de la guerra para los mexicas y quien los guió en su peregrinación desde el mítico Aztlan hasta el lugar donde se fundó Tenochtitlan, ilustra la segunda edición.

(Cortesía de la marca)
 (Cortesía de la marca)
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