Planchar tu camisa, ¿una tortura?

Checa estos simples pasos y te darás cuenta de que ser un maestro de la plancha no es ninguna ciencia
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Fotografías de Ezequiel Trejo  -  (Foto: Fotografías de Ezequiel Trejo)

Antes de empezar debes tener: una plancha de vapor, atomizador con agua y un burro para planchar.

1. Humedece la camisa con el atomizador para facilitar el paso de la plancha.

2. Cuando la plancha tenga la temperatura correcta (guíate por las indicaciones de las etiquetas de cada prenda) comienza por los puños: ábrelos con la cara interna hacia arriba y pasa la plancha por encima. Busca sobre todo que estos queden planos y sin ninguna doblez.

3. Sigue con las mangas: extiéndelas firmemente sobre el burro para evitar que se arruguen en el momento de pasar la plancha. Comienza por el hombro y termina en las muñecas.

4. Continúa con el cuello: coloca la parte interna hacia arriba. Sobre todo, entre menos veces pases la plancha, mejor y los movimientos deben ser tanto rápidos como precisos.

5. Para el frente: el movimiento va del pecho a la cintura. Comienza colocando el lado que trae los botones en el borde del burro y asegúrate de planchar bien los espacios que hay entre cada botón. Después repite lo mismo con el otro lado, cuidando especialmente el área de los ojales.

6. Por último, voltea la camisa y plancha la espalda. Te recomendamos que al terminar la cuelgues en un gancho para que no se arrugue.

¡Voilà! Tu camisa ya está planchada. ¿Ha sido tan difícil?

*Agradecemos a Casa Palacio (Antara Polanco) las facilidades para la realización de esta nota.

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