10 cosas que jamás debes hacer en un restaurante

Estas son las normas inviolables que siempre debes seguir cuando comas fuera
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The Blues Brothers (John Landis, 1980)  -  (Foto: The Blues Brothers (John Landis, 1980))

Comer fuera es uno de los rituales más placenteros que existen. Ir a un restaurante y escoger aquel plato que te llama más la atención en la amplia variedad de un menú es algo que desearíamos hacer cada día. Aún así, existen ciertas normas inviolables que debes saber antes de ir a cualquier local para evitar que hacer el ridículo o que te engañen. Te ofrecemos una lista de 10 costumbres que debes evitar a toda costa:

1. Carne casi carbonizada

Puede que te guste la carne muy muy hecha, casi carbonizada. Aún así, debes pensar que los chefs destinan los cortes de peor calidad a este término. Para asegurarte una carne de gran calidad, pídela en su punto.

2. ¿Podría ser el pato a la naranja sin naranja?

No puede haber nada más irritante para un cocinero que un cliente pidiendo un platillo sin ciertos ingredientes. Quitar ciertas cosas implica romper un equilibrio de sabores cuidadosamente diseñado. Además, este tipo de demandas lograrán que el resto de comensales pongan los ojos en blanco ante tu quisquillosidad. Si no te gusta algo, pide otra cosa.

3. Llamar la atención del mesero

Los meseros generalmente son gente ocupada que tiene que hacer una labor de multitasking brutal. Si no te atienden al instante debes tener un poco de comprensión y no silbar o chasquear los dedos. Esto sólo denotará mala educación por tu parte y conseguirás enojar al mesero. Créenos, nadie querría enojar a aquel le sirve la comida.

4. Un cubierto de más

Sabemos que la tecnología avanza cada vez más rápido y debemos adaptarnos. Sin embargo, eso no es excusa para tener el teléfono encima de la mesa para ver si alguien le da like a ese estado de Facebook tan ingenioso. Dedícate a disfrutar la comida y la compañía, sinceramente, el mundo digital puede esperar una hora o dos.

5. Ansias de nicotina

Si eres fumador debes aguantar salir del restaurante a calmar tu vicio hasta después de comer. Lo de levantarte antes del postre causa un increíble mal efecto a tu compañía. Lo mismo aplica para hacer una visita al baño. Recuerda, hay un momento para cada cosa.

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6. El pescado del lunes

Es sabiduría común que los lunes no hay pescado fresco en los mercados. Así que si quieres inciar la semana dándote un homenaje en un restaurante procura que tu elección no sea un fruto del mar. El animal que te comes probablemente haya estado dos días congelado.

7. La temporada es importante

Las hojas en otoño e inverno y los frutos en primavera y verano. Lo que hace que muchos platos tengan un precio elevado es que los clientes los piden cuando sus ingredientes son más difíciles de conseguir o importados y, por lo tanto, más caros en el mercado. 

8. Aceptar platillos conflictivos

Obviamente, si un platillo no se encuentra en las condiciones es totalmente lícito quejarse, pero con educación. A veces, por no molestar acabamos deglutiendo cualquier cosa y tampoco es cuestión de hacer eso. Además, ayudarás al restaurante a mejorar aunque obviamente según el nivel de este, tus quejas serán más legítimas.

9. Sobremesa interminable

La palabra "sobremesa" sólo existe en español y es una de las costumbres más agradables que tenemos. Platicar extensamente después de una comida es algo muy social y ayuda a nuestra digestión. Pese a ello, un restaurante no es tu casa y los meseros tienen sus horarios de trabajo. Así que procura no quedarte a vivir en tu mesa después del banquete. ;edia hora mientras bebes un café es un tiempo más que correcto.

10. Pagar sin mirar

Antes de desembolsar el dinero, uno debe asegurarse de que lo que está pagando es lo que ha comido. Con un vistazo es suficiente, tampoco te pongas a hacer ecuaciones dignas de Einstein durante 20 minutos. Ah, y no te olvides de dejar propina si te han tratado bien.

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