Puntos a favor y en contra del celular en la mesa

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Shutterstock  -  (Foto: Shutterstock)

A este tema le traía muchas ganas desde hace tiempo. Hoy, particularmente en las ciudades, vivimos pegados a nuestros smartphones; prácticamente despertamos y dormimos con ellos, a pesar de la notable molestia que le pueda causar a nuestros clientes, parejas, hijos o amigos. Simplemente no podemos evitar voltear a cada ratito a ver qué está pasando. 

En Estados Unidos este hábito ya está diagnosticado como un tipo de paranoia FOMO (Fear of Missing Out o miedo a perdérselo). Bueno, yo no pretendo darle solución a semejante problema social en esta columna pero si poner sobre la mesa –literalmente– el tema de si está bien o mal, si ayuda o estorba, tener el aparatito con nosotros en todo momento mientras compartimos la comida.

En este tema –como en muchas otras cosas– los japoneses nos llevan la ventaja y están tratando de poner el ejemplo con un código de ética que prohibe o limita el uso del móvil en espacios públicos como trenes o restaurantes, incluso tienen un "modo público" o "modo educado" en el cual no suena ni toman llamadas (como en el tren, donde te piden no hacer ni recibir llamadas de voz). 

Puntos a favor

1. Las llamadas de emergencia sí existen 

OK, OK, sabemos que no en todo momento estamos salvando al mundo y que en las horas tradicionales de comida/cena poca gente debería interrumpirnos, pero en efecto, a veces las emergencias llegan, y existe un modo de sólo emergencia en los smartphones. Habría que usarlo más.

2. Pararse de la mesa se vale 

Si la famosa llamada para salvar al mundo llega, lo sensato es pararte de la mesa y salirte de la sala donde todo mundo está plácidamente comiendo y no les interesa tu conversación. Hay médicos y profesionistas similares que en todo momento tienen que estar disponibles.

3. Food photo addicts 

Existe esta otra gran tendencia (de la que confieso soy partidario) de tomarle foto a todo lo que te comes, que si bien puede no ser molesta, llevada a un extremo es irritante. Una cosa es tomar tus 2 o 3 fotos de platos y guardar tu teléfono y otra periscopear, snapchatear, editar, twittear, instagramear, facebookear y mandar a todos tus chats de whatsapp las versiones editadas y pimpeadas de cada plato de cada comensal de la comida DURANTE la comida... ¡Recato por Dios!

Puntos en contra

1. No comes 

La verdad es que es triste ver escenas en las que la gente no hace caso a su comida por estar haciendo caso al teléfono (lo que sea que estén viendo en el mismo). Muchos restaurantes de alta cocina (particularmente en Europa) explícitamente piden no usar teléfonos, ya que, correctamente consideran un insulto a otros comensales y a los cocineros que estés pegado al aparatito y ni fumes la comida que te prepararon.

2. No pelas a nadie 

Sin más palabras, es irritante y grosero que las personas sean ignoradas por un teléfono que capta tu atención. A nadie le gusta, pero muchos lo toleran. Los 60 o 120 minutos que estás partiendo el pan en la mesa son para compartirlos con la gente que decidiste invitar o te invitó y con la comida que decidiste disfrutar junto con ellos. Tu universo paralelo social puede esperar, tus correos también y todo lo demás, también. ¿No podrías en ese momento entregarte al placentero acto de comer y platicar? ¿Qué, no te gusta convivir? Bueno, pues come solo y con tu teléfono, pero por amor de Dios no invites a comer a alguien para que tu interlocutor principal sea un iPhone. 

3. Es evasivo

En el mejor de los casos es grosero, pero llevado a un extremo estás evadiendo a la persona y/o la conversación que tienes enfrente. Es una forma muy burda de decirle a tus acompañantes, "me importan mucho menos de lo que está pasando en mi teléfono", o bien "me dan flojera".  

4. Se puede escalar de forma muy desagradable 

Han visto gente chatear, hablar por teléfono en voz alta, tomar fotos parado, las de la familia, con el selfie stick, videar, echar porras... ¿A quién le gusta presenciar esto? 

Conclusión

La decisión es de cada quien, y está en ti tomar tu postura. Sin embargo, soy fiel creyente que el mejor lugar para tu móvil durante una comida es la bolsa de tu pantalón/saco/vestido, en modo vibrador y solo si vibra 3 veces seguido, puedes asumirlo una emergencia. Te disculpas, te paras y tomas la llamada afuera del restaurante. Tenerlo sobre la mesa como artículo de primera necesidad y voltear "de reojito" cada dos minutos es algo de lo que todos nos damos cuenta y te hace ver muy mal.

En cuanto a fotografiar la comida, confieso que yo sí lo hago (y lo seguiré haciendo como Food Spy), pero eso sí, el teléfono solo sale, toma la foto y se guarda.

Nos vemos la próxima... o comemos (¡pero sin teléfono!)

Instagram: @el_foodspy

Mail: ElFoodSpy@gmail.com

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