Conoce la increíble historia del Museo Casa de la Bola

Te damos un recorrido por uno de los lugares con más historia de la Ciudad de México donde nuestra revista hermana, Quién, está celebrenado a las 31 mujeres que amamos.
Museo Casa de la Bola
Museo Casa de la Bola  Museo Casa de la Bola

Esta vieja casona de la época colonial llena de historia se encuentra situada sobre la Avenida Parque Lira y junto al mismo parque que le da nombre, en la colonia Tacubaya. Puede que su austera fachada despiste al transeúnte pero en su interior se oculta una verdadera joya arquitectónica y cultural de la ciudad: el Museo Casa de la Bola. Aunque nadie sepa el origen de este curioso nombre, algunos especulan proviene de conspiradores que ahí se reunían para derrocar al gobierno.

Su antiguo propietario era Antonio Haghenbeck y de la Lama, un aristócrata nacido en Tacubaya que supo incrementar su riqueza, en un principio heredada junto a muchas propiedades, y comprar este inmueble señorial que fue propiedad del Conde de Cortina y hasta del Marqués de Guadalupe antes que él. Haghenbeck la adquirió por la enorme suma en la época de $95,000.00 M.N. en 1942 a Joaquín Cortina Rincón Gallardo, hijo del Marqués, y la remodeló según los gustos de le época hasta convertirla en todo un palacio.

Además, Antonio Haghenbeck y de la Lama compró la Hacienda de Santa Mónica, que se extendía por todo el actual Valle Dorado hasta Cuatro Caminos, y otra finca en San Cristóbal Polaxtla. Sin embargo, lo que realmente movía al aristócrata siempre fue la religión y llegó hasta unirse a la Orden Franciscana –pero no como sacerdote– para hacer labores sociales como refugios para niños, restaurar iglesias como la de San Miguel –próxima a su hogar– o realizar generosas donaciones. Al parecer, tan grande era su altruismo que el Vaticano le autorizó para oficiar bodas, bautizos y comuniones dentro de sus propiedades, algo tan raro en la época como ahora.

Museo Casa de la Bola
 Museo Casa de la Bola


En su vejez y sin descendencia –antes de expirar en 1991–, destinó toda su fortuna a su propia fundación sin ánimo de lucro, creada en 1984 y dedicada enteramente a mejorar la calidad de vida de niños, animales y personas de la tercera edad. Asimismo, procuró que todas sus casas funcionaran como museos autosuficientes, incluyendo de la Bola.

La exposición permanente en su interior reúne grandes obras de época que fueron recopiladas bajo el conocimiento de Haghenbeck y ahora se encuentran disponibles al público. La distribución refinada en 13 salones de vivos colores se ha mantenido tal y como la habitaba su dueño, pues él mismo manifestó que así fuera. De esta forma, entrar en sus salas constituye todo un viaje en el tiempo para poder observar de primera mano la vida privada de un aristócrata de principios del siglo XX.

El espectador puede admirar entonces cuadros, esculturas, candiles y hasta el oratorio donde rezaba devotamente. No sólo eso, cada semana ofrece conferencias, conciertos y otras exposiciones temporales. En definitiva, se trata de todo un baluarte cultural citadino.

La Casa de la Bola también se presta para grandes ocasiones en sus grandes terrazas y especialmente en su majestuoso patio. Con una capacidad para 400 invitados, es perfecto para bodas, banquetes y, por supuesto, fiestas como la que se celebrará mañana: 31 mujeres que amamos, en la quincena del Día Internacional de la Mujer. Sin duda, no podría existir mejor lugar para festejar la edición 385 de la revista Quién.

Museo Casa de la Bola
 Museo Casa de la Bola

Museo Casa de la Bola
Parque Lira 136, Miguel Hidalgo, Tacubaya, 11870 Ciudad de México, CDMX
55 5515 8825

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