La historia detrás de "La dictadura perfecta"

Entrevistamos a Luis Estrada, director de la película, y esto fue lo que nos contó
La dictadura perfecta

Hoy se estrena la nueva película de Luis Estada, "La dictadura perfecta". Esta no es la primera vez que el director hace un filme sobre la política mexicana, en 1999 hizo "La ley de Herodes" y en 2010 llenó los cines con su película "El infierno". Para conocer qué hay detrás de "La dictadura perfecta", cuál es el mástil narrativo, para qué tipo de espectador está dirigida y los motivos que lo llevaron a hacer esta cinta, entrevistamos al director. Aquí lo que nos dijo.

¡Ojo! En esta entrevista, los nombres NO son ficticios, los hechos SON impresionantemente verdaderos, y TODO lo mencionado... tampoco es mera coincidencia.

¿A qué tipo de espectador está dirigida La dictadura perfecta?

Yo creo que para todos, cada espectador le pondrá los nombres a cada una de las caras que propone la película, no sólo las caras, sino también las instituciones que están representadas en ellas. La película creo que establece un juego de diferentes niveles, depende de qué tipo de espectador la vea. Pero yo creo que la película puede ser vista y comprendida por cualquier espectador, incluso aquel que no domine ciertos tipos de códigos de información, incluso que no esté tan al tanto de la realidad política y social que estamos viviendo. Pero creo que también la película le puede hablar a otro tipo de espectador, a una persona más informada quizás, en cierto niveles de profundidad, incluso algunos que pueden rayar en lo sospechosista y lo paranóico.

Sí hay referencias muy claras, en fechas, en frases, en apariencias de varios actores que han formado parte de la vida pública del país. Pero siento que eso es secundario. Cualquiera que vea el trailer, o la película completa, podrá distinguir a cualquiera de los personajes que están asociados.

Mi intención de origen era crear un juego más lúdico, más satírico, para planteárselo al espectador, porque de esa manera, lo que la película cuenta, pude volverse más disfrutable, porque ya no sólo hablamos de los personajes o lo que dicen, sino también de muchos hechos que estarán muy frescos en la memoria colectiva reciente, de eventos que a la hora de escribir el guión los escogí por el gran impacto mediático que habían tenido, porque nadie en este país se pudo abstraer a lo que se dio en torno de los video escándalos, al escándalo de la niña Paulette, a los escándalos de los gobernadores inmiscuidos en corrupción, narcotráfico, trata de blancas o el mismo caso de Florence Cassez.

Pero tal vez la mayor apuesta de esta película, es que ocurre en el futuro, es una película que podría llamarse: de ciencia-política-ficción, y transcurre en el año de 2016 y concluye en el 2018. Entonces se puede decir que sí apelamos a la memoria colectiva, pero al mismo tiempo se plantea un escenario hipotético de lo que puede ocurrir. De ahí que el tag line de la película, de manera muy simplista, pero así opera la sátira, establece una afirmación y una pregunta: La televisión ya puso a un presidente, ¿Lo volverá a hacer?  Y creo que eso es lo que puede ser realmente interesante y digno de debate y reflexión para los que vean la película.

Está película es coral y habla, al mismo tiempo, de muchas cosas, ¿Cuál es para ti el mástil narrativo?

La película está basada en la teoría de la caja china.

Yo quería que al espectador se le olvidará lo que originó toda la historia, porque la película cuenta con una serie de eventos que se van hilando, en los que de pronto para tapar un escándalo, como sucede en la teoría de la caja china, se genera otro escándalo, pero tú como espectador, también puedes caer en ese juego, porque te puedes empezar a preocupar más por lo que está pasando alrededor del gobernador, o de la familia a la que le secuestraron las niñas, y se te olvida que el verdadero origen de todo esto, es que un día el Presidente de la República cometió un error garrafal en un discurso, donde dijo un disparate que se convirtió en un fenómeno colectivo.

Y un poco establecer ese juego de las diferentes historias, y como van conviviendo hasta las últimas consecuencias, es la idea original de la película.

¿Por qué hay ciertas marcas que se critican de manera explícita y otras no?

Cuando tú decides narrar una película de estás características, tienes que estar muy bien asesorado, tienes que saber qué puedes hacer y qué cosas no. Por ejemplo, una cosa son los Símbolos Patrios, otra cosa son los partidos políticos y los personajes públicos, y otra cosa son las marcas registradas, las marcas privadas. Aquí es donde yo me pude haber metido el peor autogol de la vida, si yo uso una de las marcas registradas sin autorización, imagina la bronca que me echo encima. Pero los partidos políticos no tienen propietarios, no son marcas registradas frente al instituto de protección industrial. Telmex sí, Telcel sí, Televisa también y así nos podríamos seguir. Por eso la película escoge entre las cosas que sí puede mostrar y las que no, porque si no en vez de tener una película que va a ser estrenada en unos días, tendría una demanda de parte de una empresa poderosísima, diciéndome: "usted no puede usar mi nombre sin mi autorización" Esa es la razón por la que están combinadas las marcas reales con ficticias. Creo que se resume muy bien en la advertencia que se lee al inicio de la película: "En esta historia, los nombres son ficticios, los hechos sospechosamente verdaderos, cualquier parecido o semejanza con la realidad, no es mera coincidencia". 

¿Cuál crees que será la repercusión que tendrá tu película entra las instituciones que críticas?

No puedo especular sobre cuál va a ser su reacción. Lo que sí te puedo decir es que este país tiene una tradición de auto censura provocada por muchos años de autoritarismo, donde nadie podía hablar de ciertas personas o de ciertas instituciones. Pero ahora, México es un país que se presume ante el mundo como democrático, y todos los países donde se ejerce la democracia a plenitud, la crítica a las personas poderosas son tan cotidianas como el pan nuestro de todos los días. Es más, si uno sale un poco de nuestro país, EEUU por ejemplo, en un programa como Saturday night live, cada sábado se hace una parodia del presidente y de las personas del congreso, y las críticas son despiadadas, y nadie hace un escándalo de eso, porque es natural en una democracia. Otro ejemplo puede ser Monty Python y sus parodias feroces hacia la Reina de Inglaterra, a los obispos, etc. Acá el problema es nuestra historia, y mira te pongo otro ejemplo más cabrón, cuando a las televisoras (mexicanas) les pareció propicio el entorno para hacer mofa y escarnio (de las figuras políticas), no voy a decir si de manera correcta o incorrecta, lo hizo. Basta recordar programas como: La parodia, El privilegio de mandar, Hechos de peluche, etc. Todos esos programas se burlaban de Fox, de Salinas, y nadie se rasgo las vestiduras, no veo porque ahora se haga un escándalo de mi película, diciendo: ¿Cómo? ¡Están burlándose de Peña Nieto!

Yo simplemente estoy haciendo uso de un ejercicio que está, voy a usar una palabra muy rimbombante pero es necesario, consagrado en la constitución. Yo no puedo hacer aseveraciones personales porque sino incurriría en difamación sobre un personaje público, pero ¿hacer un caricatura del presidente? Es lo más común, en democracias de verdad. Entonces la pregunta sería, y se plantea en la película:  ¿Es de verdad esto una democracia? Si lo es, entonces no debería de pasar nada si uno decide satirizar al presidente o a otras instituciones.

¿Qué te lleva a hacer esta película?

Cuando empecé a escribir La dictadura perfecta, como si yo tuviera una bola de cristal, fue antes de que Peña Nieto fuera candidato a la Presidencia de la República Mexicana. Si estabas medianamente alerta, se veía claramente prefigurado que el PRI iba a regresar al poder, y yo sostengo, tal vez de manera simplista, pero lo sostengo, que el PRI nunca se fue, y la historia me ha dado la razón, porque ahora el principal promotor del PRI es Vicente Fox, aquel presidente que mucha gente, de manera ingenua, creía que iba a traer al país la democracia, la transición, que habría un ajuste de cuentas con los problemas que había generado 71 años del partido hegemónico en el poder, de alguna forma, desde mi lectura, nada de eso ocurrió, sino que hubo una continuidad perfecta entre lo que fueron los 71 años del PRI y los 12 del PAN. Pero ya hablando de manera abierta, cuando se veía al PRI regresar a la silla presidencial, la gran duda era saber si habría un cambio entre el viejo PRI y el nuevo PRI, como ellos lo llaman, y yo digo que no hubo tal, es el mismo PRI con los mismos principios y las mismas viejas usanzas.

 ¿Qué hay respecto a la censura, crees que se intentará censurar la película?

Con respecto a la censura yo creo que para todos aquellos que tengan memoria, habrá lecciones de la historia que debieron aprender, como la censura y las cosas vergonzosas que tuvieron que apelar los que intentaron prohibir la Ley de Herodes. Espero que ahora sepan qué sucedería si tratan de hacer lo mismo con esta película: La volverían más apetecible, más deseada, por eso yo creo que esa lección ya la aprendieron, y que sería muy estúpido tratar de censurarla, porque sólo la harían más exitosa. 

Ahora, otra cosa es el veto. Muchos canales y medios de comunicación han decidido vetar a la película al no mencionarla, yo creo que están en su derecho, pero cuando no coincido es cuando se habla de una noticia y deciden no mencionarla. A ver, me explico, justo ahora tuve una mala experiencia con el Excélsior, que instruyó a sus reporteros que no se podía mencionar la película porque así lo debió de considerar el dueño o director del periódico, y cuando yo hice un reclamo, me respondió: "No, no, es que tu quieres publicidad gratis"  y yo le dije: "No señor, ustedes pueden decidir hacer publicidad de la película o no, pero, sí la película es considerada a representar a México en unos premios muy importantes de manera internacional, no hablo de promoción, hablo de noticia", entonces ellos están llevando el veto a ese nivel lo cual está muy mal. Pero bueno, creo que tiene que ver con la tradición, que se ha vuelto el modus operandis de los poderosos, el de no incomodar, o molestar a los poderes políticos que están retratados en la película y que justamente optan por una postura muy lamentable y vergonzosa. Pero pues en fin, trataré de apelar a los espacios y a los medios, como este, que de manera muy generosa me brindan un espacio para poder posicionar la película entre el público.

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