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Conoce a Alex Honnold, el escalador de 'Free Solo'

Honnold, el único en escalar los 900 metros de 'El Capitán' sin una cuerda de seguridad, nos contó en exclusiva sobre su hazaña deportiva, la cual fue nominada en los Premios Oscar
Free Solo
'Free Solo' está destinada a triunfar en los Premios Oscar

Cuando a Alex Honnold , parado en una terraza del piso 43 del London Hotel en Manhattan, se le pide que mire sus manos y diga lo primero que piensa al verlas, no duda en confesar que le encantan. “Amo mis manos, simplemente pienso que se ven muy fuertes”, dice Alex en entrevista a Life and Style , y sonríe.

Me gustan mucho. Las veo y las siento como herramientas. Son la parte favorita de mi cuerpo

Sus manos –las que observa en primer plano durante un instante de esta entrevista, mientras tiene como paisaje de fondo, muchos metros abajo, Central Park– son desproporcionadas aun si se comparan con su espigado cuerpo. Tiene unos dedos largos y musculosos que, en efecto, son las herramientas que lo han hecho el único escalador en la historia en conquistar, sin la seguridad de una cuerda, los 900 metros de altura de la montaña El Capitán , ubicada en Yosemite, Oregón.

Alex es para el alpinismo lo que Lionel Messi para el futbol. Sus logros deportivos haciendo free solo, disciplina en la que un error le costaría la vida, lo han hecho la figura más importante de este deporte, en la imagen de The North Face y ha atraído hasta el interés de Hollywood, pues uno de sus amigos más cercanos con el que escala es el actor y músico Jared Leto.

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Ver los videos de Alex en acción llevan irremediablemente a preguntarse qué pasa por la cabeza de este escalador, mientras su cuerpo pende a cientos de metros del suelo, sólo aferrado a pequeñas grietas. “Ahora mismo estoy viendo hacia abajo y la vista es muy cool, porque puedo ver Central Park. Creo que de alguna manera que esté aquí viendo hacia abajo es una buena respuesta a tu pregunta, pues cuando estoy escalando algo que no es muy complicado, soy capaz de hacer lo que estoy haciendo ahora mismo: hablar con alguien, mirar al suelo y admirar el paisaje; pero cuando estoy escalando algo muy difícil, me convierto como en un gimnasta que está súper concentrado mientras ejecuta su rutina”.

Sin vértigo

Alex Honnold nació hace 33 años en Sacramento, California, y desde pequeño desarrolló pasión por escalar; sin embargo, fue hasta los 19 años cuando empezó a hacerlo de tiempo completo. Dejó de estudiar la carrera de ingeniería en la Universidad de Berkeley y empezó a vivir en su camioneta blanca en Yosemite.

Los documentales y reportajes de noticiarios que han hecho sobre él muestran este aspecto de su vida: un escalador fuera de serie que prácticamente vive solo en el bosque. Pero la vida de Alex cambió justo en el momento en el que decidió hacer historia y subir El Capitán, porque empezó una relación con una joven alpinista a quien conoció mientras presentaba su libro de memorias, Alone on the wall .

Alex Honnold
Alex Honnold es el único que ha escalado El Capitán sin la seguridad de una cuerda.

En el documental Free Solo , dirigido por Elizabeth Chai y Jimmy Chin, que estrena hoy y está nominado al Oscar en la categoría de Mejor Documental, Alex se enfrenta a una paradoja, porque por primera vez en su vida una persona empieza a ser igual o más importante que el deporte que ama. “Subir El Capitán es un sueño que precede a mi relación, pero seguro que de ahora en adelante pensaré mucho más en ella al momento que decida escalar otras montañas. Definitivamente es un reto balancear una relación con lo que hago”.

Alex confiesa que siente miedo, que a veces le aterra pensar que podría caer y morir, pero no lo suficiente como para dejar de hacer free solo. “Sigo pensando que si algún día dejo de hacerlo, será simplemente porque perdí la motivación. Tal vez si un día tengo una familia el riesgo me parecerá inaceptable. Pero ya veremos…”.

Le molesta un poco que lo tachen de adicto a la adrenalina, pues su motivación tiene que ver con el nivel de paz que le genera este deporte . “Escalar para mí es muy satisfactorio. Así que no diría que hacerlo me da emoción porque hay muchas cosas que para mí me resultan más emocionantes: aprendí salto en paracaídas y me pareció aterrador y emocionante, pero dejé de hacerlo porque me pareció una locura muy grande y porque ya no me gustó. También solía tener mucho miedo de hablar en público, pero tras unos años de práctica ya no me da tanto miedo. El punto es que cuanto más haces algo que temes, se vuelve menos espantoso”.

Cuando se le pregunta si a veces, literalmente, sueña que escala o si ese temor del que habla se ha traducido en pesadillas, ríe antes de responder: “Nunca sueño… o al menos no recuerdo ninguno de mis sueños. Así que duermo como una jodida roca todos los días. La sensación que tengo es que me apago en la noche y simplemente me prendo por la mañana”.

No cuesta trabajo creerle que duerme en paz. Si algo transmite Alex, es calma. Tiene un tono de voz tranquilo y se nota que mide cada una de sus palabras de la misma forma en que coloca sus pies y manos cuando asciende una escarpada. De hecho, así vivió la proeza de ser el primer hombre en escalar sin una cuerda El Capitán.

Fue una emoción grande cuando llegué a la cima, pero muy tranquila. No sentía ganas de gritar ni nada de eso. Los últimos 100 metros fueron muy fáciles, así que sentí que estaba haciendo un sprint hacia la meta. Fue sentirme como esos maratonista que llevan mucha ventaja y empiezan a levantar los brazos y sonreír antes de acabar. Así que cuando llegué a la cima, yo ya había empezado la fiesta”.

Free Solo
Akex Honnold, el escalador que inspiró 'Free Solo'

Tras más de una década viviendo en el bosque en su Van, Alex está cambiando. Compró una casa en Las Vegas junto a su novia y aunque hace free solo, él ya no está solo ni tiene la misma libertad que antes. Pero está feliz de tener algo más a que aferrarse en su vida, que no sea una grieta en la roca.

“La verdad es que sí extraño un poco esa época en la que estaba solo en el bosque, escalando todo el tiempo. Pero estoy disfrutando mi vida como nunca, me gusta compartir mi vida con alguien, pero sí es cierto que extraño un poco esa parte porque todo era tan sencillo. Creo que eso nos pasa un poco a todos, es inevitable voltear hacia nuestro pasado y sentir un poco de nostalgia”.

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