Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Nuestras Historias

Publicidad

Despiden a fotógrafo de Kim Jong-un por una ridícula 'falta imperdonable'

El régimen del mandatario en Corea del Norte ha mostrado una cara radical a quienes piensan distinto a él y los errores se pagan caro.
Kim Jong-un
Kim Jong-un

Se sabe que las personas allegadas al llamado líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un deben comportarse con reglamentos estrictos o de lo contrario pueden desatar la ira del gobernante.

La más reciente historia de quien no cumplió al pie de la letra con su tarea nos muestra lo que nos parece una medida exagerada, y se trata del despido del fotógrafo personal del mandatario.

El 10 de marzo se celebraron elecciones para formar la Asamblea Suprema del Pueblo (que apoya ciegamente al líder supremo), por lo que Kim Jong-un se presentó a emitir su voto.

El momento de la votación se convierte en lo más importante para la oficina de comunicación del gobierno, que basa toda su estrategia en compartir esas fotos y video. Y fue precisamente ese acto el que desató la molestia.

LEE: LA RUTINA DE WILL SMITH PARA INTERPRETAR AL GENIO DE 'ALADDIN'.

Publicidad

El fotógrafo personal del líder supremo capturaba los instantes más importantes de su jefe en la jornada. Jong-un llegó en un auto al lugar donde emitiría su sufragio, descendió del vehículo, saludó a miembros de su partido y volteó a saludar a decenas de “sus seguidores”.

En ese momento, Ri, el fotógrafo oficial, se colocó frente al líder y disparó la cámara. Suficiente para ser despedido en cuanto terminó el acto. Según se dio a conocer por el periódico surcoreano Daily NK , el hombre de 47 años de edad “se acercó a menos de dos metros del líder supremo, y de frente”, algo que está prohibido.

Kim Jong-un
Kim Jong-un

Además, colocó el flash de tal forma que quienes estaban de frente no podían ver el cuello del líder (por menos de un segundo), suficiente para no sólo ser despedido, sino expulsado del Partido del Trabajo, y convertirse en “ciudadano de segunda clase”.

Y algunos piensan que su jefe tiene mal humor.

Newsletter

Has quedado suscrito al newsletter

Publicidad
Publicidad