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10 comidas islándicas para valientes

La herencia vikinga en la gastronomía de Islandia
Cordero al grill.
Cordero. Un platillo típico de Islandia (Foto: Shutterstock)

La raíz es nórdica y se remite a hace más de mil años cuando fue importada a Islandia por los vikingos; la naturaleza de la comida es bastante salvaje ya que los vikingos, con una clara necesidad de consumir proteína durante todo el año –en un lugar donde seis meses la luz dura cuatro horas y no hay frutas ni vegetales–, se dieron a la tarea de probar cuanto animal tuvieran al alcance.

La comida de Islandia es una herencia de la era de la supervivencia, donde la cacería, el aprovechamiento de todo el animal y la conservación –previa a la era de la refrigeración– eran las variables clave para poder vivir. Lo prometido es deuda: aquí mi lista de nueve comidas valientes de origen islandés.

I. Los muy aguerridos

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Testículos de Carnero

De la época más pobre de Islandia cuando todo lo que tuviera proteína se tenía que comer. Se sirve como un queso de puerco en rebanadas gruesas, envuelto en un tipo de gelatina y, desde luego, los testículos de cordero. Me imagino que esto se comió por necesidad y a algunas personas les puede gustar porque les recuerda su infancia... o algo así, pero en términos objetivos ¡es terrible! Grasoso, fibroso y con mucho sabor a urea… ¿me entienden? No lo hagan.

Tiburón podrido

El tiburón de Groenlandia, que es altamente tóxico, se consume hace más de mil años en Islandia. ¿Cómo? Lo curan bajo la tierra por más de 100 días para que pierda todo el amonio venenoso que tiene su carne y, ya curado (que es más bien podrido), se sirve en pequeños pedacitos con un aguardiente con hierbas llamado Brennivin. El sabor es penetrante: entre pescado podrido y queso añejo terroso.

Tiburón.
El tiburón curado es un platillo tradicional

Mantarraya curada

Otra costumbre culinaria que sólo se puede entender por la lógica vikinga, o bien, la época de la gran escasez nórdica a principios de siglo XX en la posguerra. La mantarraya curada –así como el tiburón– es una gran tradición navideña, la cual dicen que es tan fuerte el sabor y el olor que lloran los ojos al comerla.

Puffin rostizado o ahumado

Estos pequeños pajaritos que parecen pingüinos enanos, y en México los conocemos como frailecillo, los sirven en varios restaurantes de Islandia, mayormente como atractivo turístico. Tanto el rostizado como el ahumado son similares al pato, con un sabor un tanto más sutil. El Puffin es un pajarito muy tierno. Cuesta trabajo comerlo cuando acabas de llegar de verlos en su hábitat natural en los fiordos. Son de esos animalitos que no puedes evitar sentir feo comerlos.

Islandia.
El Puffin es un animal tradicional

Cabeza de Borrego

En México, esto no nos espanta, sin embargo, en Islandia la tradición culinaria marca que se sirva la cabeza entera en la mesa. Las partes de la cabeza se reparten por jerarquía en la familia: así el ojo es para el papá, la lengua para la mamá, el cuello para el abuelo… El sabor es muy bueno y permite experimentar, pero así sin pan ni una tortillita y directo de la cabeza me pareció algo aguerrido.

II Los deliciosos

Caballo

Por polémico que suene, el caballo de Islandia es simplemente delicioso; es una carne jugosa, fresca, con muchísimo sabor, que se sirve asada o en su jugo y pone en vergüenza a los mejores bifes de res que he tenido la oportunidad de comer. Vale la pena decir que en Islandia todos los caballos son de libre pastoreo y no tienen hormonas. Slátur es la respuesta islándica a nuestra ya conocida moronga, con la particularidad de incorporar panza de borrego como el tradicional Haggis escocés. Si bien el platillo es folclórico, los sabores son realmente buenos, profundos y fuertes.

Cordero ahumado o curado

El cordero de Islandia es de libre pastoreo por ley, es de carne magra, sana, sólo come pasto y en muchos casos es el cordero lechal. Posiblemente sea el cordero con los mejores sabores del mundo (se da una buena pelea con el neozelandés), y la versión curada, que emula a un buen jamón serrano, pero mucho más magro, es de un sabor y textura que invita a comer mucho.

Pescado seco

La botana por excelencia. Islandia tiene cantidades industriales de bacalao y de arenque. Allá lo secan y se sirve como botana. Acostumbran comerlo con mantequilla. Es la respuesta islándica a nuestra machaca o al célebre beef jerky.

Islandia
Pescado seco, un producto que abunda

Skyr

Es una especie de yogur, con mucho más espesor, cremoso y muy rico, con el beneficio de ser hecho de leche baja en grasa. Se lo ponen a todo y lo encuentras desde el desayuno, como salsa o como postre.

Islandia está llena de sorpresas culinarias muy únicas. Vale la pena probarlas y no dejar pasar la oportunidad de tener nuevos sabores y nuevas experiencias… ¡aunque sean un tanto vikingas! Nos vemos a la próxima, ¡o comamos!

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