“Proyecto Maguey”: la iniciativa que permitirá que haya mezcal en el futuro

Destilería Los Danzantes y la Universidad Autónoma Chapingo están detrás de este proyecto porque saben que 'Sin Maguey no hay Mezcal'
Proyecto Maguey  Una iniciativa para preservar el agave con el que se hace mezcal  (Foto: Amilcar Olivares)

Tepextate, Tobalá, Madrecuishe. Arroqueño, Mexicano, Bi-cuishe. Coyote, Jabalí, Sierra negra. Barril, Lumbre, Tobasiche o Cenizo… todos ellos son nombres de especies de agaves silvestres que seguro has escuchado con la creciente presencia del mezcal.

De hecho, la riqueza de sabores y lo que hacen tan complejo y le da tan diversas notas a este destilado, se debe, en gran medida (además de a sus procesos artesanales o ancestrales de producción) a la enorme variedad de agaves que existen en México.

En América, existen 211 especies diferentes. En México existen 159, de las cuales 119 son endémicas y, de éstas, 37 sirven para hacer mezcal.

Sin embargo, esto no será para siempre: como en algún momento la industria del tequila sufrió una crisis de abastecimiento de agave; actualmente, la cantidad de mezcal que se demanda ha generado presión en la producción y aprovechamiento del maguey por lo que está creando una crisis en su sustentabilidad.

Es decir, se corre el riesgo, de que en un futuro escasee o sólo puedas consumir mezcal hecho de agave Espadín, porque es el único que se está cultivando de forma masiva. Pero al menos yo, que desde hace 20 años, tomo esta bebida de dioses y que es sinónimo de diversidad, me niego a tomar sólo de una especie de agave.

Por ello, celebro y promuevo que, ante este panorama, la destilería Los Danzantes (uno de los principales impulsores de maguey desde hace 20 años) y la Universidad Autónoma Chapingo (la universidad agraria más antigua de América Latina) estén desarrollando el “Proyecto Maguey”.

Bajo una simple pero contundente frase: “Sin Maguey no hay Mezcal”, este proyecto busca rescatar y cultivar especies endémicas de agave para garantizar su sustentabilidad.

Desde 2012, Los Danzantes, en conjunto con diversos productores (entre ellos los del proyecto de Mezcal Alipús) de diferentes regiones de Oaxaca y Chapingo, iniciaron una investigación para identificar los magueyes para la producción de mezcal que tuvieran problemas de reproducción y que se encontraran amenazados por su sobreexplotación.

Maguey
 Proyecto Maguey  (Foto: Amilcar Olivares)

Básicamente lo que hacen para este rescate es:

-Recolectar ejemplares de diferentes especies de magueyes de distintas regiones de Oaxaca.
-Crearon un banco de germoplasma y comenzaron con un programa de multiplicación por cultivo de tejidos.
-Reproducen las semillas y después las aclimatan en laboratorios de la Universidad.
-Las llevan a un invernadero donde cuidan que las cantidades de humedad y calor sean las idóneas y las mantienen ahí entre 3 y 6 meses.

Pasado este tiempo, llevan las plantas de maguey a un vivero donde maduran y son cuidadas hasta cumplir de 12 a 18 meses, logrando así que los magueyes estén sanos y tengan la vitalidad necesaria para llevarlas al campo.

Posteriormente se llevan a campos que actualmente están localizados en cuatro regiones diferentes de Oaxaca, donde los productores participan en el proyecto y de donde se han extraído ya los primeros ejemplares.

Al final del proyecto, 10% de las plantas se dejarán sin cosechar, para que florezcan y se reproduzcan por semilla y así recuperar la diversidad genética, además de que al momento de sembrar evitan el monocultivo, y mezclan diferentes especies rescatadas sin perder su identidad.


Proyecto Maguey
 Proyecto Maguey  (Foto: Amilcar Olivares)

Hasta el momento bajo el #ProyectoMaguey se han colectado 20 especies diferentes de magueyes, y prácticamente todos se han podido multiplicar con esta técnica, lo que ha permitido observar su comportamiento y desarrollo tanto en la fase inicial de adaptación en vivero, como ya en plantaciones definitivas.

Y, al día de hoy, cuentan ya con casi 500 mil plantas de especies como: Arroqueño, Coyote, Mexicano, Cincoañero, Sierra Negra, Azulín, Maguey de Lumbre, Madrecuishe, Tobasiche, Barril, entre otros más.

Es decir, la importancia de este proyecto está en que se están yendo al origen del mezcal: a la planta, a la tierra, a los productores y a la investigación y a la ciencia, para garantizar la sustentabilidad de esta bebida, para que tú, yo, nosotros, lo podamos seguir disfrutando. Porque mezcal no sólo es sinónimo de diversidad, sino también de compartir, de colaborar, de comunidad y, desde luego, de felicidad.

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